
El cambio se genera desde el Instituto Nacional de la Yerba Mate, con la vigencia del Programa de Tecnificación de Secaderos, que alienta y financia la instalación de equipos de combustión con chip de madera a todas aquellas plantas de secado que se encuentren registradas en la institución. Se trata de equipos de fácil fabricación que cuentan con grillas de quemado de cromo fundido en su mayoría, complementado por una turbina de aire externo, una tolva y un alimentador de chip que funciona regulado desde un tablero eléctrico.
El INYM brinda asistencia en la instalación de equipos en la etapa del pre-secado de la yerba, aunque no se impide que otros puntos de fuego como el sapecador, cintas o tubos de secado puedan funcionar con éste sistema.
El cambio es contundente y el solo hecho de observar funcionando un secadero con ésta tecnología, refleja lo ventajoso de su aplicación, donde desaparecen de las playas, las estibas de leña que son reemplazadas por pequeños depósitos de chip, con operarios que manejan pequeños tableros con llaves que sincronizan el movimiento y el quemado de chip a distancia, sin sentir siquiera los efectos del calor de los hornos.
El apoyo y asistencia en la tecnificación de los procesos de elaboración de yerba mate, es una función específica de la ley de creación del INYM, y forma parte de programas que en el mismo sentido se generan para otros eslabones de producción por ejemplo producción y cosecha.
mf