Un robo agravado por el resultado muerte y el uso de arma de fuego terminó con tres personas condenadas pero con penas que son similares a las que se aplican habitualmente a un homicidio simple. El joven que disparó a quemarropa sobre el contador José María Píccoli el 1 de abril de 2005, Leonel Peyrán, fue sentenciado a trece años y cuatro meses de prisión; mientras que el gitano José Luis Miguel fue condenado a seis años y medio de cárcel por una participación secundaria en el hecho; y Luis Alberto Meller deberá pasar tres años en prisión por haber encubierto el hecho.
El acuerdo fue firmado por el fiscal del Tribunal Penal 2, Rolando Oliva con los abogados defensores y ya fue aprobado por los camaristas Alfredo Escribano, Marcela Leiva y César Raúl Jiménez, encargados de escribir los fundamentos de la sentencia.
Según trascendió, en un primer momento se habían fijado penas aún menores, pero en el Tribunal advirtieron que eran ilegales porque ni siquiera llegaban al mínimo de lo establecido en el Código para esos delitos.
En esta causa todavía está prófugo Pedro Antonio “Leca” Figueredo, quien tuvo una activa participación en el frustrado asalto a Píccoli.
El hecho ocurrió el 1° de abril de 2005 en la vivienda que el contador tenía sobre la avenida Comandante Rosales casi Francisco de Haro, en Posadas. El hombre había puesto en venta su viejo Volkswagen Fusca y los delincuentes se hicieron pasar por posibles compradores para no despertar sospechas.
La víctima los hizo pasar al garaje, donde Peyrán le efectuó varios disparos cuando estaba junto con Figueredo y Miguel los esperaba a media cuadra al volante de un automóvil para escapar. La intención de la banda era asaltar al contador porque sospechaban que éste guardaba dinero en su casa.
Meller quedó involucrado en la causa cuando decidió adquirir la pistola calibre nueve milímetros por la suma de 400 pesos y marihuana pese a que sabía que había sido utilizada en el homicidio del contador.
Noticias mf